Ben Gold curates Trance (Main Floor): un viaje de vanguardia y nostalgia
Ben Gold presenta una selección que funciona como mapa sonoro del trance contemporáneo de pista principal, equilibrando las tensiones creativas entre el presente más corrosivo y el pasado que lo fundó. Con veinte tracks que oscilan entre los 138 y los 150 BPM, la curaduría no busca complacencia: busca narrativa.
El arranque es inequívoco. LAWTON (UK) abre con Bad Potato (Armada, 148 BPM, C Mayor), un corte de energía directa que establece el tono sin rodeos. Inmediatamente, KI/KI aparece como la figura más disruptiva de la selección: sus tres aportaciones —5AM, What's a Girl to Do in '25 y la colaboración con Marlon Hoffstadt, Losing Control (Capitol Records)— traen una textura más oscura, más club y más vinculada al techno de vanguardia, abriendo el género hacia territorios genuinamente contemporáneos.
Gold se reserva cinco tracks propios que funcionan como columna vertebral: Blackcard, It Really Don't Matter (con CIS), Needed U (con Trancemaster Krause), Kick It y The Whip (con Superstrings, el más lento a 142 BPM) demuestran su dominio del groove dentro del formato trance de pista grande, con progresiones melódicas en tonalidades menores que generan tensión sostenida.
- Pegassi – MOAA (Sweet Nothing, 150 BPM, Eb Menor): explosivo y preciso, uno de los picos energéticos del chart.
- Matty Ralph – 1999 (bebé recordings, 147 BPM, C Menor): nostálgico en título y en alma, puente entre generaciones.
- Panteros666 – Chasing Dreams (Warner Music Central Europe): presencia inesperada que refuerza la permeabilidad del trance actual.
- Funk Tribu – Azul (TRIBE rec, 148 BPM, G Menor): colorido y contundente, aporte latino a la paleta global.
El desenlace es la declaración de intenciones más poderosa de toda la selección. Yves Deruyter reaparece con Back To Earth (Rave Mix) (Bonzai Classics, 140 BPM) y Cherrymoon Trax cierra con The House Of House (1994 Remix By Thomas Schumacher) (Electric Ballroom, 138 BPM): dos pilares del trance y rave belga que Gold elige como fundamento histórico irrefutable. Un chart que enseña de dónde viene el sonido mientras apunta hacia dónde va.