Que un mismo tracklist arranque a 160 bpm con 'Wannabe Raver' de Amaru y cierre a 124 con 'Virtual Virtuality' de Jones ya dice mucho de cómo entiende el techno este catálogo: la etiqueta peak time / driving funciona aquí como paraguas ancho, no como corsé. Entre ambos extremos, 25 cortes de firmas casi todas distintas; solo Stanny Abram repite, con 'Flaming Saddle' y como coautor de 'Enigma', que llega revisada por Samuel L Session.
Una fábrica de series
Basta asomarse al catálogo de Nothing But en Beatport o Juno Download para entender el formato: el sello opera por series numeradas —'Tech House Selections', 'Hard Techno Selections', una línea 'Techno (Raw/Deep/Hypnotic)' que ya supera los veinte volúmenes— y 'Supreme Techno' es una de ellas. El volumen 4 de esta misma serie apareció también en 2026 con idénticos 25 cortes, así que la cadencia es alta y el molde, fijo: una pista por artista, sin cabezas de cartel, con el tracklist entero como escaparate.
Lo que este octavo tomo dice del sello es, sobre todo, amplitud. El plantel viaja: los propios alias llevan pasaporte, de Arnaud Le Belge (BE) a AQUA (KR). El grueso rueda entre 128 y 150 bpm, con dos lecturas a tempo partido —el flip hard techno de Gorgan sobre 'Dare' figura a 82, la relectura de Matthieu-F sobre Trecci a 86— que en cabina se sienten al doble. Y conviven formatos opuestos: 'Louring' de Willy estira un solo impulso durante más de ocho minutos, 'Atom Age' de Hugues Vercors casi lo iguala, mientras cápsulas de tres minutos como 'TechYES? TechNO' de CEASAR AUGUSTUS entran y salen sin pedir permiso.
La identidad de Nothing But no está en un sonido de autor sino en el gesto de archivo: volumen tras volumen, el sello se comporta menos como casa de artistas que como censo en marcha del techno de pista. Este 'Supreme Techno, Vol. 08' se hojea como catálogo y se pincha como caja de herramientas, y ahí, precisamente, está su oficio.
Fuentes: Beatport · Juno Download · Spotify