Nothing But… Hard Techno Slammers, Vol. 11: Potencia sin concesiones
El sello Nothing But regresa con la undécima entrega de su serie más visceral, una compilación que consolida su posición como referente del hard techno contemporáneo. Con 25 cortes y una duración total que supera los dos horas, el volumen 11 no busca la elegancia minimalista sino el impacto directo: kicks distorsionados, sintetizadores cortantes y una energía pensada para el punto álgido de cualquier sesión.
El rango de BPMs es deliberadamente amplio —desde los engañosos 69 BPM de Rein (NL) en You Free My Mind o el curioso Decode My New Brain de Diabolic Shop (posiblemente producidos en doble tempo real)— hasta los implacables 160 BPM que comparten Arti5 con ODSMT Weg Ermee y la dupla Antartic & CØNTRL con el provocador Loco Bitches. Este pulso ascendente dibuja una curva de tensión perfecta para compilaciones de uso DJ.
Tracks destacados
- Nomadic Void (mchvlsm Remix) – Minor Antagonist: A 142 BPM en Eb menor, el remix de mchvlsm transforma el original en una herramienta industrial de precisión quirúrgica. Uno de los momentos más oscuros del set.
- Back in the Day (Sauren Kids Megamix) – Pace: A 155 BPM, este megamix es una declaración de intenciones: capas rítmicas densas, referencias al sonido harder europeo y una construcción que no cede hasta el último segundo.
- ETERNITY (Tony Romanello Remix) – NÚRIA (DE): Tony Romanello imprime su firma con un remix que equilibra la ferocidad del hard techno con momentos melódicos en A mayor, destacando dentro de una compilación que rara vez baja la guardia.
- Dual Wield – Kukri: Con sus 6:21 minutos a 112 BPM, es el respiro tenso del volumen: groove pesado, texturas abrasivas y una progresión que justifica cada segundo.
- Burnin' Up (Radio Edit) – Zatox: El nombre de Zatox garantiza eficiencia en pista. A 150 BPM, este corte comprime la fórmula del hard techno en 4:32 de impacto calculado.
La compilación incorpora tanto nombres emergentes —Welotrax, Lipsleek, EAS— como productores con recorrido en la escena harder europea. El resultado es un catálogo funcional, honesto en sus objetivos y sólido en su ejecución. No reinventa el género, pero lo sirve con convicción. Imprescindible para DJs que buscan munición para los momentos de máxima intensidad.