Empieza en tonalidad mayor, rareza en esta franja del techno: 'Tenebrous' abre a 142 BPM en La mayor y es la primera de tres cartas seguidas que MaKabre se reserva para sí mismo, cada una en un sello distinto: Isogon, Dolma, M4rlow. No es capricho de curador: el británico lleva en esto desde mediados de los noventa, criado como clubber en el mítico The Orbit de Morley y con Umek y Surgeon entre sus influencias declaradas; Apex Recordings, otra de las casas que lo edita, resume su sonido como «hipnosis distópica». El primer hito del viaje llega en la tercera parada: 'Cinders', el corte más largo del lote con 5:57, desploma el pulso hasta 70 BPM, exactamente la mitad del tempo que venía sonando. Un valle colocado sorprendentemente pronto, casi una advertencia de que esto no va a ser una línea recta.
Desde ahí la selección avanza por parejas. Commodore 69 ocupa el ecuador con 'Imm 0' y 'Full Effect', ambas a 140 y ambas en La menor sobre M4rlow: dos variaciones de una misma obsesión, pensadas para encadenarse sin costura. RNDMZR toma el relevo en Klangtrauma con 'Time' y 'Work'; la segunda, con 5:05 el corte más breve de los diez, aprieta el paso justo antes del giro que viene.
Porque el giro existe y llega en la octava parada. 'Granite Skin' baja a 133 BPM y cambia de liga: es la pieza que Rene Wise —británico afincado en Lisboa— publicó en abril dentro de la serie UFO de Dekmantel, un groove profundo y rodante hecho para tramos largos de mezcla. Que MaKabre la coloque aquí, y no antes, dice mucho: el descenso de tempo no es bajón sino apertura de espacio. 'Undulate' de Fin Cormack rebota a 141 para el último arreón sobre Groove Protocol, y 'Shake' de Mython cierra de vuelta a 133 en Molekül, espejando el tempo de Rene Wise.
Leído de principio a fin, el chart retrata cómo entiende MaKabre una sesión: meseta hipnótica sostenida entre 140 y 142, un solo respiro temprano y una salida en descenso, sin clímax final. Aquí la energía no se acumula: se administra.
Fuentes: Beatport · Bandcamp · Beatportal