Con 'The Temple Within' de Inner Zen la apertura está resuelta: 142 BPM en Sol bemol menor, tensión contenida y siete minutos que calientan la pista sin gastar cartuchos. Desde ahí, la selección tiende una autopista de 142 a 146 BPM donde vive casi la mitad del material, ideal para encadenar sin tocar el pitch: 'We Are The Future' de Creative Mind, 'Memories' de MoRsei y 'Meaning Of The World' de Mirok sostienen el crucero, cada uno con carácter propio.
El armado tonal regala tres cadenas listas para transiciones largas:
- Sol bemol: la relectura de Starlab para 'Naked, Stoned and Exalted' (Zen Mechanics y Avalon) y 'Parallel Universe, Pt. 1' de Phasephour comparten centro con el arranque de Inner Zen; mezcla en capas sin fricción armónica.
- Si bemol: 'Memories' y 'Meaning Of The World' en mayor, con el remix de Outsiders para 'Alien Pump' de Tandu (La sostenido menor: misma nota, otro ánimo) como desvío oscuro.
- Fa: de 'Sanctuary of Eukleia' en versión de Synthetik Chaos a 'Union of People' de Ital, que además sube a 155 BPM y sirve de rampa hacia el tramo alto.
Para el peak time reserva dos piezas: 'Gemini Sunrise' de Atacama y Polygrams, 164 BPM de full-on sin frenos, y 'Pink Noise' de Safi Connection y E-VO (Psy), el corte más largo con sus 10:42, perfecto como meseta de intensidad. Y ojo con las etiquetas de tempo: 'Grande Espírito' (81), 'Vaytiah' (83), 'Dirtier Than Dust' (89) y 'Our Limits' (92) vienen leídas a tiempo medio; dobla la cuenta de cabeza antes de sincronizar o el grid jugará en contra.
La joya del lote es también munición: el rework de X-noiZe y Space Cat sobre 'Snakey Shaker' de Hallucinogen, el alias con el que Simon Posford —fundador de Twisted Records y parte de Shpongle— firmó algunos de los discos más influyentes del género en los noventa. Bien colocado después del pico, convierte un set de festival en historia bailable.