De los doce cortes de 'Waking Up in a Northern Town', solo uno lleva etiqueta de trance: 'Brave', el que Christian Burns firma junto a Cosmic Gate. Para entender por qué ese dato importa conviene recordar de dónde viene Black Hole Recordings: el sello holandés que Tijs Verwest —Tiësto— fundó con Arny Bink en 1997, que arrancó publicando las propias producciones y mezclas del DJ, que levantó subsellos como In Trance We Trust y SongBird, y que editó las primeras compilaciones mezcladas de nombres como Ferry Corsten o Armin van Buuren. Tiësto se marchó en 2009 para montar Musical Freedom, y el catálogo tuvo que aprender a sostenerse sin su fundador.
Este álbum enseña cómo lo ha hecho. Once de los doce temas son progressive house vocal, en una franja estrechísima de 119 a 128 BPM, y conviven los dos formatos que definen la línea actual de la casa: la canción compacta —'Undiscovered' en 3:57, 'Diamond Dreams' en 4:11— y el corte extendido de club, con 'The Two of Us' junto a Paul Thomas y 'Brave' empatados como los más largos, ambos en 7:24. Según la página del artista, es su proyecto más personal: un disco sobre despertar en el pueblo que un día llamaste hogar y que ya te queda pequeño.
El arco de 'Won't You Hurry' a 'Darker Days'
Esa idea de despedida también se lee en las tonalidades. El disco abre en Do mayor a 128 y, a partir de 'Fall To You' con Pretty Pink, la segunda mitad se vuelca hacia el modo menor: 'Strangers', 'Embers' con Banaati —el pulso más lento del lote, 119—, 'Let Me Love You' con Mark Novas y un cierre en Re menor con 'Darker Days'. La mitad del tracklist son colaboraciones, y ahí Black Hole ejerce su viejo papel de conector de escena. 'Brave' queda como el guiño al pasado trance del sello; el resto del disco es la foto exacta de su presente.
Fuentes: Wikipedia · Bandcamp