'My Mood' de Robin Masters Orchestra se extiende hasta los 12:52; el Disco Dub que Stephane Deschezeaux firma sobre 'Just for Tonight' despacha su faena en 4:01. Entre esos dos polos se ordena todo House of Disco Vol. 9: de un lado el corte-río que construye su groove house con paciencia de orquesta, del otro la herramienta breve pensada para entrar y salir sin estorbar. Y el contraste tiene doble filo, porque el propio Robin Masters Orchestra reaparece como remezclador estirando el 'Break It Down' de Jerry K hasta casi nueve minutos de deep house: nadie más en el disco entiende la duración como argumento.
El tempo se mueve en una franja estrecha, pero sus extremos marcan carácter. Arriba, 'Dance with Me' de Sinan Kaya empuja a 126 con nervio deep; abajo, el remix de Ilya Santana para 'Keep on Movin'' baja a 114 y convierte el indie dance en paseo tendido. Santana, productor canario con recorrido en Permanent Vacation, Nang o Eskimo y remezclas para Human League y Lindstrom, es la firma con más oficio para ese ejercicio de desaceleración. Curioso destino el de The Strike Boys: sus tres apariciones llegan siempre remezcladas por otros (Kute Juergens, Andy Bach, el propio Santana), como si el grupo existiera aquí solo como materia prima.
La otra frontera es de temperamento tonal: el grueso del disco habita tonos menores —Si bemol menor se repite en tres cortes— y las pocas mayores funcionan como ventanas. La más luminosa la abre Opolopo, el sueco Peter Major, con historial en Local Talk y Z Records y remezclas para Gregory Porter: su lectura de 'One Another' de Koala Kaladevi, en Sol mayor, es además la única deriva electronica del lote, jazz-funk fluido donde el resto pisa pista. Once remixes contra cuatro originales completan el cuadro: un volumen que se entiende mejor como conversación entre remezcladores que como catálogo, y donde los extremos —largo y corto, menor y mayor, urgencia y calma— dibujan su mapa más honesto.
Fuentes: Inverted Audio · SoundBetter