De 77 a 160 BPM en veinticinco cortes: lo interesante de este volumen no es el promedio, sino cómo se apilan las velocidades en bloques muy legibles, casi un manual de secuenciación.
El centro de gravedad es una meseta de 150 BPM que concentra ocho originales. Ahí abre 'Electropunks' de Narc y ahí viven 'Hard History' de Isaac Sanchez, los 7:16 de 'Ninja Hoovers' de Spyndl —el corte más elástico del bloque— o 'In Love' de Dj Ter. Con 'On It 2Nite' (147) y 'Wanna Dance' (148) como escalones de acceso, esa franja es el peak time natural del disco.
Debajo respira un segundo estrato, 137-142, que pide turno de calentamiento: 'House Ya' de Club Calimari, el donk de 'Coco Bongo' y una hilera de 140-142 donde destaca 'Real Mass' de Partygreser con 8:01 de desarrollo paciente. En esa misma franja aparece la anomalía más elegante del lote: 'Zanarkand', único corte etiquetado como trance de main floor y, con 8:28, el más largo del set. No es material nuevo: fue himno de la sala española Söniquê y circula en vinilo desde 2002; aquí llega en Main Mix acreditado junto a Alberto Tapia.
Válvulas y picos
Los dos frenazos del tracklist —'Yum Yum' marcado a 77 BPM y 'Just You And Me' a 87, lecturas a medio tempo— funcionan como válvulas de presión antes de volver a subir. Y 'Yum Yum' trae pedigrí: Paul Glazby, que hoy conduce el podcast Hard House History, remezcla un clásico de Baby Doc, pionero del hard house, en una revisión publicada este mismo año. En el techo, dos picos de 160 BPM: 'Drop It Down' de LAXTER y los fulminantes 2:43 de 'Don't Hurt Me' de SCHIAVONI.
Secuenciado tal cual —estrato bajo, meseta de 150, picos de 160 con las válvulas intercaladas—, el disco dibuja una noche completa. Que Fran Castro aparezca dos veces, siempre a 140 BPM y en clave groove ('I Don't Understand' y 'Funky Cold Medina', que además cierra el disco), refuerza esa franja media como el tejido conectivo de todo el conjunto.
Fuentes: Beatport · Apple Podcasts · Discogs