Doce tonalidades menores frente a dos mayores: ese es el primer desequilibrio de 'Sunset Ritual Ibiza Vol. 1', y no el único. Esta entrega de RH2 comprime el tempo en apenas cinco pulsaciones —de los 120 BPM de 'Ni Roi Ni Reine' a los 125 de 'Lilimar' y 'Revive The Groove'— y traslada sus contrastes a otros frentes: duraciones, trayectorias y textura.
El más visible es el de metraje. 'Something New' de D.M.P se estira hasta 7:36, el corte más largo del disco; 'Bohemian Tide' de Tons Of Noise despacha su idea en 4:00 exactos. Son polos de una misma escuela: uno se despliega sin prisa, el otro entra y sale sin ceremonias. Entre ambos, 'Groov'it' de manZoni con Apostoli Floyd (7:26) milita en el bando de los que respiran largo, mientras el remix de N.W.N. para 'Sometimes' de Hanna (4:20) defiende la brevedad y, de paso, aporta una de las dos únicas tonalidades mayores del lote.
El segundo contraste es de recorridos. Demarkus Lewis, que firma 'Revive The Groove', lleva en activo desde su primer contrato en 2000: fundó el sello Grin Music, ha pisado cabinas como la del Tresor berlinés y su música ha aparecido en compilaciones de Mark Farina y Roger Sanchez. A su alrededor conviven nombres con mucho menos recorrido público, en igualdad de minutos y sin jerarquías, algo coherente con RH2, un sello de catálogo torrencial en Beatport que opera como escaparate colectivo antes que como club cerrado.
Hay un tercer juego de espejos en los créditos: Soire aparece dos veces, con su propio 'In A Dream' y remezclando 'Nothing Hurts' de Tidy Daps; autor y reintérprete en el mismo disco. Y el cierre marca la divergencia final: 'Love', firmado a seis manos por Jonathan Touch, Vitaliy Rybakin y Alice Manakhova, es el único corte etiquetado como organic house entre trece de deep house. Tras tanto equilibrio entre extremos, la compilación elige despedirse saliéndose del género que le da nombre.
Fuentes: RA · Beatport