El recorrido arranca por arriba: 'Take' de Nadoti abre a 132 BPM en Re menor, el tempo más alto de los veinticinco cortes, y esa decisión marca el tono: aquí no hay calentamiento. Lo que sigue es un descenso escalonado: Chreep baja a 130 con 'Work To The Beat', Mikel White resuelve 'You Cry' en poco más de tres minutos y, hacia 'Rock The House' de Marlon Sadler, el disco ya se instala en la meseta de 128 que sostendrá buena parte del trayecto. Diez cortes viven exactamente en ese tempo: es la columna vertebral del volumen.
'PRADA' en el ecuador
Justo pasada la mitad aparece el nombre con más cartel del lote: Très Mortimer, productor de Chicago que fichó por Mad Decent, el sello de Diplo, en 2018 y que desde 2022 dirige su propia casa, Optics Records. Su 'PRADA (HANS MIX)' repunta a 131 BPM y devuelve tensión a la secuencia justo cuando hacía falta. Detrás llega el tramo más cálido del disco: 'Papi Fuego' de Georgie Oshiro y 'Sin Miedo' de Angelo Ruis le ponen acento latino, con 'Sick Day' de Atari Safari y Strange Neighbours en medio: 6:51, el corte más largo y uno de los más pausados, un valle deliberado a 126 que se agradece tras tanta meseta.
'Smoke Up' de Alex Romero y M.O.E, en su Wait For Me Remix, mantiene el pulso en 128 antes de la recta final, donde el disco cambia de lógica: 'Be One' de Renato Pezzella afloja hasta 125, el punto más bajo del viaje, y desde ahí todo se comprime. 'Control' de Danny Marx dura 2:55 y 'Who We Are' de Calum Morgan acelera a 131 en apenas 2:44: ráfagas más que desarrollos. Cierra 'Substance' de bruno costa, cinco minutos justos en Mi menor que devuelven la velocidad de crucero. Veinticinco paradas, un solo género y un arco reconocible: subir rápido, sostener largo, soltar al final.
Fuentes: Premier EDM · Insomniac