El corte que explica este volumen no abre el disco: está enterrado en la sexta posición. 'Patient Love', firmado por Venessa Jackson junto a YanniJay, es a la vez la pista más larga (7:09) y la más lenta (123 BPM) de las dieciséis, y esa doble condición dice mucho. Jackson es una vocalista sudafricana que ha grabado para sellos como King Street Sounds y The Disco Express y que, según su propio perfil, abraza todas las ramas del house; aquí se le concede el espacio que ese currículum pide. En una compilación donde la mayoría de los cortes se mueve entre 124 y 126 BPM, bajar una marcha y estirarse más allá de los siete minutos convierte a la pista en el centro de gravedad emocional del lote.
Dove, escuela neoyorquina
'Freaks On The Floor' es la otra parada obligatoria. DJ Dove nació en Nueva York y se crió en Hoboken, y cita a Armand Van Helden, Daft Punk y Basement Jaxx entre sus referencias; no hace falta forzar la lectura para conectar ese linaje con un título tan de club como este. Cinco minutos y medio a 125 BPM en La bemol menor, la única pista del disco en esa tonalidad: un detalle que quienes mezclan en armónico tendrán que trabajar con cuidado.
Aterrizar en fa mayor
El cierre también merece lupa. 'Pitch My Hand', de Half Caste, despide el disco con casi siete minutos (6:59) en Fa mayor, y ahí hay una decisión: trece de las dieciséis pistas viven en tonalidades menores, así que terminar en una de las tres mayores —junto a 'Dance' y 'Sleepwalker'— se lee como aterrizaje deliberado, una ventana de luz después de tanto claroscuro. Entre medias, 'Do You Hear Me' de SIMON VINCENT y 'House Feelin'' de DJ Patisso tocan el techo de los 130 BPM, pero son estos tres cortes —la voz, el pedigrí y el desenlace— los que dan carácter a un volumen que, sin ellos, sería solo una colección solvente de house de sello.
Fuentes: RA · When We Dip