Club BA – Playing Underground Vol.4: Martin Luciuk traza el mapa del house profundo
La cuarta entrega de la serie Playing Underground de Club BA llega con Martin Luciuk al timón, y el resultado es una colección que funciona tanto como guía de navegación nocturna como declaración de principios estéticos. Diez cortes seleccionados con criterio quirúrgico, dispuestos en un arco de BPM que escala suavemente de 121 a 126, construyendo tensión sin perder nunca el groove.
El viaje arranca con Memory Colour de Miklo, un opener hipnótico de siete minutos que establece el tono: house orgánico, texturas cálidas y una cadencia que invita a cerrar los ojos. Le sigue la dupla de Nightly Closures, con el Martin Luciuk Remix de In My World —quizá el momento más personal de la selección— y el intrigante Bad Jazz (Lone' Re-twist Mix), donde las capas de percusión y los motivos jazzísticos se enredan en una danza inquieta.
El bloque central es donde la compilación alcanza su densidad máxima. Twenty Night, coautoría de Luciuk junto a David S-k, es un ejercicio de arquitectura sonora preciso y contenido. A continuación, Like You de Hot Since 82 aporta el nombre más reconocible del chart y cumple con la promesa: deep house de manufactura impecable. The Vell (Extended) de Kevin Es extiende el horizonte con su largo desarrollo atmosférico, y Push de SimbaSōl sacude levemente el tempo antes de que Chus & Ceballos entreguen Ain't Nobody, un corte con raíces tribales que recuerda por qué la dupla madrileña sigue siendo referencia del house con groove.
El cierre es antológico: Hideout de Josh Butler, uno de los tracks más sólidos de su catálogo reciente, y Tonite (Extended Mix) de Luca Garaboni, que apaga las luces con elegancia mediterránea.
- Standout track: Hideout – Josh Butler
- Momento sorpresa: Bad Jazz (Lone' Re-twist Mix) – Nightly Closures
- Flujo de BPM: 121→126, progresión ideal para sets de medianoche
- Estilo dominante: Deep House / Organic House / Tech House
Una selección que demuestra que el underground no es un concepto nostálgico, sino una práctica viva. Recomendada sin reservas.