Nothing But... Late Night Deep House, Vol. 12: el ritual de madrugada más completo del año
La serie Nothing But... Late Night Deep House llega a su duodécima entrega con una colección de 24 cortes que define con precisión quirúrgica lo que significa el deep house en su vertiente más nocturna e introspectiva. Más de tres horas de música que oscilan entre los 93 y los 128 BPM, trazando un arco dinámico que va desde el downtempo contemplativo hasta el groove más propulsivo de la pista.
Highlights del volumen
- «Heat» (Jonaz Martinez Overheated Mix) – Mark Wells & Tom Brady: Apertura contundente a 126 BPM. La remezcla de Jonaz Martinez inyecta tensión armónica y percusiones estratificadas que marcan el tono del compilado.
- «Artificial Sweetener» (Ballroom Mix) – Daco: Ocho minutos de deep house con referencias al ballroom neoyorquino. Líneas de bajo voluptuosas y voces procesadas que convierten este track en el alma del volumen.
- «Pata Negra» – Carlos Francisco: El título lo dice todo. House de alta gama con swing ibérico, texturas analógicas cálidas y una progresión que justifica sus 8:30 de duración.
- «Light Me A Candle» (Swingmar Remix) – Eva & T.B. Mento: Casi diez minutos donde el remix de Swingmar transforma la pieza original en un viaje emocional de largo recorrido, con capas vocales que se despliegan con maestría.
- «Unlimited Travel» – Iar: El corte más singular del compilado. A 93 BPM, rompe la lógica del set con una aproximación closer al lo-fi deep y el ambient house, demostrando la amplitud curatorial de la serie.
- «Artificial Harmony» (Ross Couch Remix) – Adham & Hisham Zahran: Ross Couch reafirma su dominio del deep house elegante. Sintetizadores sedosos, ritmo impecable y una madurez sonora que distingue a los grandes.
Contexto y valoración
La fortaleza de este volumen reside en su coherencia curatorial: cada track respira en el espacio que necesita, con duraciones medias superiores a los siete minutos que privilegian el desarrollo sobre el impacto inmediato. Artistas como Paul Lavell, Kito Neki, Don Ruijgrok o Mooshu aportan piezas sólidas que densifican un catálogo ya de por sí rico. La colección funciona tanto como sesión de DJ list como escucha doméstica en las horas pequeñas, que es exactamente la promesa del título. Imprescindible para los amantes del deep house sin concesiones comerciales.