Siamese Soundsystem II: la compilación que consolida un sello en expansión
Siamese regresa con la segunda entrega de su serie Soundsystem, una compilación de quince cortes que traza un mapa sonoro ambicioso y coherente. Lejos de caer en la dispersión que suele acechar a los proyectos VA, este volumen funciona como un todo orgánico donde el Melodic House & Techno convive con el Afro House, el Indie Dance, el Bass House y el Deep House sin fricciones innecesarias.
Highlights del lanzamiento
- NANI (Idd Aziz, Re-Type): Abre el disco con autoridad. La firma vocal de Idd Aziz —habitual en sellos como Stil vor Talent— impregna una base rítmica densa en Gb Minor que roza el misticismo. Uno de los tracks más redondos del set.
- Loco (Gassan, Rvckhimov): El único corte de Afro House de la compilación y uno de los más frescos. Percusiones orgánicas, groove en C Major y una energía diurna que contrasta perfectamente con el resto del tracklist.
- Memoria Bruta (Mike Gannu, Anido): Con 6:44 de duración, es el track más extenso y quizás el más ambicioso. Construcción paciente, texturas en F Major que se despliegan en capas, pensado para el momento de máxima apertura en pista.
- Garden Pills (PEATY, dela sur, Gabe Rich): La puerta de entrada al bloque de Indie Dance. A 122 BPM en Eb Major, combina sensibilidad melódica con un swing que recuerda a las mejores tardes de Panorama Bar.
- SEX (Basti Grub, Dizzy Monroe, HOTDISC): Provocador en título y en sonido. Apenas 3:58, puro instinto, economía máxima. Basti Grub confirma que sabe moverse fuera de su zona de confort habitual.
- Let Me Feel (Christian Nielsen): El Bass House del veterano danés es una inyección de energía directa, construida sobre un groove en E Major que empuja sin descanso desde el primer compás.
- Vibrant (Hunter/Game, Hollt, Linn Stern): Cierra el bloque melódico con clase. La voz de Linn Stern eleva una producción ya de por sí sólida hacia territorio casi emocional.
Contexto y valoración
Siamese demuestra con este segundo volumen que no es un sello de un solo género ni de una sola estética. La coherencia de BPM —mayoritariamente entre 122 y 126— garantiza que la compilación funcione como sesión continua sin sacrificar variedad tonal. Con artistas de distintas procedencias geográficas y perfiles, Siamese Soundsystem II es una declaración de intenciones: este sello tiene visión de largo plazo.