En la ficha de 'New Reality (Suanda 500 Anthem)' hay un dato que parece errata y funciona como declaración: 70 BPM, justo la mitad de los 140 que marcan varios cortes vecinos. El guiño resume esta recopilación mejor que cualquier nota de prensa: es un disco de polos. El más visible es el de las duraciones: 'Millennium Falcon', el encuentro entre Alex M.O.R.P.H. y Roman Messer, se estira hasta 7:26, mientras 'Be There' de Michael Milov resuelve su idea en 3:27. Casi cuatro minutos de diferencia que son dos filosofías: el viaje con espacio para respirar frente al golpe directo.
Un monolito con grietas de colores
Veinticuatro de los treinta cortes militan en el trance de pista principal, y ahí aparece el segundo contraste: la uniformidad del bloque contra sus satélites. 'Summer Rain' se descuelga hacia el dance-pop en menos de cuatro minutos; 'Let Me Go' rompe el patrón en clave breaks; 'Esperanto', de Vadim Spark y Tim Air, aprieta en modo psy; la relectura de 'Moonlight Sonata' baja hasta 128 en territorio melodic house; y 'Love At First Sight' de Rospy, a 125 BPM, es el verdadero polo lento: siete minutos de progressive en el punto más pausado del disco. Hasta el idioma entra al juego: 'Осколки лета', en cirílico, convive con títulos en inglés, algo natural en el sello del productor ruso Roman Messer, también A&R de TranceMission, cuyas referencias han recibido apoyo de Markus Schulz, Paul van Dyk y Armin van Buuren.
El último contraste es de presencia: Messer firma o cofirma diez de los treinta cortes —un tercio del disco—, mientras más de veinte nombres pasan una sola vez, de 'The Lonely Pianist' de Aleksey Gunichev, Sergey Salekhov y Andrew Mirt al cierre con Jennifer Rene en 'When I Hear Your Voice'. Y en lo tonal la balanza se inclina sin disimulo: veinticuatro tonalidades menores frente a seis mayores, con la melancolía como idioma oficial y excepciones luminosas como el sol mayor de 'Now We Are Free'. Beatport atribuye a Suanda casi una década cubriendo prácticamente todos los estilos del trance moderno; este balance anual lo confirma sin discurso: aquí los extremos no compiten, se reparten el trabajo.
Fuentes: Illustrate Magazine · Last.fm · Beatport