Setenta y un bpm contra ciento cuarenta y cinco: ese es el margen que separa “Mal de Ojo”, de Finalversion3, del “Bionic Function” de SERA J que abre “Veta 001”. Diez productores, un mismo sello, una misma etiqueta de género —techno raw/deep/hypnotic— y sin embargo el disco no se mueve como bloque uniforme: dos lecturas de tempo casi opuestas conviven en el mismo catálogo, y eso obliga a leerlo por contraste antes que por continuidad.
El tramo rápido lo sostienen Bionic Function (145), Ground Shakes de Adreno (139, una de solo dos tonalidades mayores del disco, D Major) y Buried Layers de Laia (ES) (139, Db Major, la otra). El resto vive en tonalidad menor, ocho de diez tracks, lo que empuja el centro de gravedad del disco hacia el registro oscuro típico del catálogo raw/hypnotic. Ahí entra Flasher, de Reeko —productor asturiano con más de dos décadas facturando techno denso y experimental, la firma más reconocible del tracklist— con el track más largo del disco, 6:21 en D Minor a 109 bpm: ni en el extremo rápido ni en el lento, sino en la zona media que el resto del catálogo casi no toca.
El otro extremo, el de duración, lo marca Evasive, de Not a Headliner: el más corto en 4:40 y con 138 bpm, casi en la misma franja que Ground Shakes y Buried Layers pero sin su respiro mayor. Y en el fondo del tempo, junto a Mal de Ojo, aparecen Mina de Kaiser (K S R) en 100 bpm y Gb Minor —la tonalidad más grave del lote— y A Titulo Postumo de Ikari en 102. Ese bloque lento no suena a relleno de compilado: suena a la otra mitad del disco, tan deliberada como la mitad rápida.
“Veta 001” no busca uniformidad de catálogo debut; busca demostrar rango, y lo hace poniendo a un nombre con recorrido internacional como Reeko a compartir tracklist con alias que recién arrancan.
Fuentes: Resident Advisor