Diez cortes, un solo nombre en los créditos y un callejero entero de Detroit en los títulos: 'Renaissance Centre', 'Woodward Avenue', 'Campus Martius', 'Grand Circus'. 'Motor City Blues' es el tipo de declaración que solo cabe en un sello donde el dueño no rinde cuentas a nadie, y SUB TL es exactamente eso: la plataforma madrileña de HD Substance, dedicada durante años, según su biografía en Resident Advisor, a editar el techno de otros. Aquí el jefe invierte la fórmula y firma las diez pistas en solitario, sin remezclas ni invitados.
Un blues con pasaporte madrileño
La conexión con Detroit no es postal de turista. Luis Rozalén, el nombre detrás del alias, publica desde 1995, fundó en 1993 Undersounds, la primera revista española especializada en electrónica, y es habitual de la cabina de The Works, en Detroit, desde 2010, con paso por el festival Movement en 2012. Ese roce de primera mano se nota en la elección de escenarios: junto a avenidas previsibles como Michigan o Woodward aparecen Greek Town, la Sweetwater's Tavern o el Heidelberg Project, paradas de quien ha caminado la ciudad más allá del circuito evidente.
Leído como manifiesto de sello, el tracklist encaja con esa doble residencia: el núcleo martillea entre 128 y 133 BPM en tonalidades menores casi sin excepción, ese gris industrial que define la línea de SUB TL, mientras tres cortes rompen el pulso y le dan al disco su lado de blues:
- 'Renaissance Centre' abre a tempo contenido en Sol menor: casi siete minutos que funcionan como panorámica de la ciudad antes de entrar al club.
- 'Michigan Avenue' afloja la marcha en el ecuador exacto del disco, justo cuando el bloque de 133 empezaba a apretar.
- 'Heidelberg Project' estira Do menor lejos del peak time y se queda con el papel de corte más introspectivo del lote.
Las dos únicas excursiones al modo mayor, 'Woodward Avenue' —también el corte más largo, 7:31— y 'Gratiot Avenue', ambas a 128, hacen de respiradero armónico. Cuando 'Grand Circus' cierra en Re menor y de vuelta a 133, la tesis del sello queda clara: desde Madrid también se puede escribir un blues de la Ciudad del Motor, siempre que uno se haya ganado el derecho a pisar sus calles.
Fuentes: RA · Bandcamp