Hay un punto en 'Nectaris Nemorum' donde el suelo cede. Los cuatro primeros cortes descienden en escalera —162, 159, 155, 153 BPM— y se mueven casi siempre en modo mayor: 'Sundews' de Behopf abre en Sol mayor, 'Evil Monkey' de Sinner ARG sigue en Fa, y solo 'Internal Harmonies' de Aethereus, en Si menor, adelanta la sombra que viene. Hasta ahí, un bosque de día: denso pero luminoso.
El pantano de en medio
Entonces 'Echoes of the Void' de Openmind cae a 77 BPM en Sol menor, la mitad del pulso del bloque anterior: el disco sigue respirando, pero bajo el agua. No parece casual que los cortes lentos sean también los más largos: 9:44 aquí, 9:50 en el cierre. 'The Honey Jungle' de Melted Symptom prolonga la penumbra a 99 BPM y regresa a Si menor, la tonalidad que Aethereus había dejado abierta.
La salida del pantano se hace por tonalidades bemoles: 'Dr Dharma' en Mi bemol mayor, 'Ole' de Lunatrick en La bemol, 'Bioelectric Hub' de Chypno en Sol bemol, todas entre 147 y 153 BPM. Es luz otra vez, pero filtrada entre ramas: modo mayor, sí, aunque nunca la claridad franca de la apertura. Y el final no vuelve arriba: 'Gloomy Swamp' de Ovnivirus y Aqueous cierra a 114 BPM en Mi mayor, el corte más largo del disco, más amanecer con niebla que clímax.
El paisaje tiene guardianes reconocibles. Ibidelyc Recordings nació en Ibiza hacia 2002 y hoy opera desde Ciudad de México, dirigido por Dr DSP e Insolente; ambos dejan huella aquí, porque Dr DSP firma 'Dr Dharma' junto a Dharmadhatu y la compilación viene seleccionada por Insolente y Ovnivirus, el mismo que apaga la luz al final. Su lema —hechizos sónicos infusionados en miel psicodélica— explica que un disco de psytrance oscuro se titule en latín y hable de plantas carnívoras ('Sundews') y junglas de miel: aquí lo dulce y lo venenoso son la misma sustancia.
Fuentes: Bandcamp