Hay una decisión extraña en el cuarto corte de este volumen: después de tres tracks de melodic house entre 122 y 125 BPM, 'The Fall' de Yannek Maunz, con la voz de Johanson, frena en seco hasta 81 BPM. Escuchado en orden, el gesto funciona como un falso final a los veinte minutos de viaje: el disco te suelta la mano justo cuando creías saber hacia dónde iba.
Antes de esa caída, el arranque es engañosamente convencional. 'Magic Woods' de Zymo abre en un fa menor de atmósferas espesas, y 'Le Paradis' de Jickow toca ya el techo de velocidad de los catorce cortes: 125 BPM en la segunda posición, como quien enseña sus cartas demasiado pronto. 'Atma', en la Night Vision de CLOSEFLY y Kolya Liner, estira la tensión durante más de siete minutos antes del precipicio.
El valle de 'Before Laying Down'
La reconstrucción llega por la vía del afro house: 'Bezirci' de Deniz Kabu reenciende el pulso a 124 BPM y 'Hulk' —L-EX junto a Frank Sonic— insiste con percusión más muscular. Pero el verdadero centro emocional está en el noveno corte: 'Before Laying Down', de Dexter Curtin y Marcus Jahn, dúo de Leipzig con recorrido en sellos como Manual Music, es la pieza más larga del disco (8:17) y la más lenta después de 'The Fall': deep house a 118 BPM, una segunda respiración colocada exactamente donde un set largo la pediría.
El tramo final remonta con el mi bemol menor de 'Chopped Up' y guarda el hito con más historia del lote: la Re/Vision de 'Heroes', el corte de ME & her con la voz de Sutja Gutiérrez que apareció originalmente en 2023 en Family Piknik Music y que aquí encuentra una segunda vida. Desde ahí, la bajada es elegante: 'Rodopia' de No Day After devuelve el disco al fa menor exacto donde empezó —una simetría difícil de creer casual— y el remix de Marc Lenz para 'Groov'it' de manZoni, con Apostoli Floyd, despide en clave progressive. Catorce cortes que se escuchan como un solo set: con caídas calculadas, un valle profundo y un regreso a casa por la misma puerta tonal de la salida.
Fuentes: Shazam · Bandcamp