De 'Oogie Boogie' a 'Saecularhythmia–The Rhythmanalyst relates to semiocoustic reason.': entre el título más juguetón y el más doctoral del disco cabe entero el proyecto de Speaker Music. Synoptic Audio es el último álbum de DeForrest Brown Jr. bajo este alias, según anunció The Quietus, y cierra un ciclo con Planet Mu abierto en 2019 con Of Desire, Longing y continuado en Black Nationalist Sonic Weaponry y Techxodus. Una despedida que no busca punto medio: se cuenta por extremos.
El primero es de velocidad. 'Oogie Boogie' y 'Teleoplexy' se arrastran a 96 BPM, casi la mitad de las 148 de 'Sense-Datum Volumetrics', que además es uno de los tramos más comprimidos del disco. Pero el contraste de fondo está en el uso de esos tempos: seis piezas corren entre 140 y 148 y aun así se comportan como dron, materia flotante antes que ritmo funcional. Tiene lógica si se mira el origen del material: grabaciones en vivo de improvisación electrónica —drones, teclados y percusión tocados a mano—, con la Live Electronic Orchestra de Don Lewis, pionero negro de la música electrónica, como referencia declarada.
Del boogie al tratado
El segundo extremo es de registro. Brown es también teórico y escritor: su libro Assembling a Black Counter Culture replantea la historia del techno como producción cultural negra nacida en Detroit, y él mismo se presenta como rhythmanalyst, figura que asoma literalmente en el título del noveno corte. Esa doble vida se oye en los polos del tracklist: 'Dhalgren (Nihilism is Not Enough)' abre a 128 BPM en Re bemol menor y esa misma tonalidad vuelve para cerrar con 'Techno-Vernacular Expressionism', el corte más largo con sus 9:48 frente a los 5:32 escuetos de 'Saecularhythmia'. Entre lo lúdico y lo académico, lo lento y lo urgente, la miniatura y el cierre de casi diez minutos, Synoptic Audio no elige: deja que ambos extremos suenen a la vez, y en esa fricción se despide el alias.
Fuentes: The Quietus · Primary Information · Bandcamp