Diecisiete tracks y un centro de gravedad clarísimo: doce se plantan en tonalidad mayor, apenas cinco bajan a menor. Synths & Notes Vol. 11 es un disco que suena hacia arriba casi todo el tiempo, y eso se nota antes de escuchar una nota — basta mirar el mapa de tonos.
El disco abre en Mi bemol menor con "Progress Of Feelings", la única sombra real de los primeros seis tracks: de ahí en más, "Perception", "Mantra Kali" y "Party" repiten Sol mayor como si fuera el color de casa, y "HC-57" y "Gold Digger" completan ese primer tramo en Re y Mi bemol mayor. Es la zona más luminosa del tracklist, sin una sola tonalidad menor entre el track dos y el track seis.
La grieta llega en el bloque siete-diez, la única franja etiquetada Progressive House dentro de un disco por lo demás de Indie Dance: "Raindrops" y "Justify" caen en La menor, "Dark Side" y "Kenkeyne" se instalan en Fa mayor. Cuatro tracks seguidos que rompen el patrón — un valle tonal en medio de un disco que hasta ahí no había bajado el tono. Después de "Kenkeyne" el mapa vuelve a subir: Re bemol, Mi y La mayor dominan el resto, con La menor reapareciendo una última vez en "Pray For You", la pista más rápida del set a 132 BPM y también la más corta después de "My Brain".
El cierre es el más simétrico de todo el disco: "Chamelon" abrió la recta final en Mi mayor y "Knup", la firma de ARTBAT que cierra el compilado, vuelve exactamente a esa tonalidad a 120 BPM — el tempo más bajo de las últimas seis pistas. El disco no busca contraste de velocidad, apenas 12 BPM separan el track más lento del más rápido, así que toda la tensión pasa por el color: mayor casi siempre, con ese único valle menor en el centro marcando por dónde entra el Progressive House antes de que el Indie Dance vuelva a tomar el mando.