Ningún sello se repite: veintisiete cortes, veintisiete casas distintas. Esa es la tesis de la selección, y dice más que cualquier nota de prensa: en el afro house actual la identidad de sello ya no funciona como catálogo cerrado sino como red. Cuando se puede saltar de Nervous Records a estructuras diminutas como Ile Orin o Afrosteria sin que el pulso se resienta, el sello es el género.
De Yoruba a MoBlack
Los dos polos de esa red están aquí. 'Mirror Dance' de Afefe Iku es el corte más largo del lote (8:33) y también su memoria: salió en 2008 en Yoruba Records, la casa de Osunlade, y se ganó fama de pieza para bailarines; que reaparezca aquí, casi dos décadas después, dice todo sobre su vigencia. En la otra orilla, MoBlack Records —presente con el remix afrotech de Mpho.Wav para 'Tourment d'Amour', junto a DJ Gregory y Africanism— encarna la maquinaria moderna: lo fundó a finales de 2013 Mimmo Falcone, un napolitano que pasó una década en Ghana enamorándose del sonido que llegaba de Angola y Sudáfrica, y de aquel primer EP autoeditado ha crecido hasta superar las 500 referencias y llegar a figurar como sello superventas de Beatport.
Entre ambos polos, la autogestión: Culoe De Song firma 'Sacred Dance' en su propia De Song Music, y en 'N'ditila' el colectivo Seres Producoes aparece a la vez como artista y como sello. Es la tercera vía de esta escena: no esperar a que nadie te edite.
Lo notable es la cohesión resultante. Catorce de los veintisiete cortes van clavados a 120 bpm, y todo el conjunto se mueve entre el 115 de 'Take Over' de Chronical Deep —el único que se descuelga— y el 125 de 'Forever' de Bontan y del 'Selector' de Shimza. Veintisiete sellos que no comparten oficina ni continente llegando al mismo tempo: la dispersión editorial acaba demostrando justo lo contrario de lo que aparenta. El afro house de hoy no tiene casa madre; suena, aun así, a casa común.
Fuentes: DJ Mag · RA · Bandcamp