Purple Disco Machine presenta su Disco Cherry Chart
Toni Suter, el productor sajón detrás de Purple Disco Machine, no solo lanza singles: construye universos sonoros. Su Disco Cherry Chart es una declaración de intenciones que traza un mapa preciso de dónde se encuentran el nu disco, el house y el pop electrónico en 2024. Nueve tracks cuidadosamente seleccionados que funcionan como un set de DJ en formato editorial.
El sonido del chart
La apertura con Disco Cherry (Extended Mix) —publicada en Sweat It Out a 124 BPM en Mi menor— es puro Purple Disco Machine: líneas de bajo funky, voces recortadas y una producción que brilla con la calidez analógica que lo ha convertido en referente global del nu disco. Le sigue la Love's Theme de Groove Armada para Glitterbox Recordings, un viaje house de seis minutos que honra la herencia del sello de Simon Dunmore con elegancia atemporal.
La colaboración Get Away de Boys Noize y Kungs (127 BPM) aporta un giro más oscuro y contundente desde Polydor France, mientras que el remix de Feel My Needs de Weiss (UK) firmado por el propio Purple Disco Machine para Toolroom a 122 BPM es una de las piezas más destacadas: deep house con cuerpo y swing, la demostración de que su capacidad como remezclador iguala a su talento como productor original.
Tracks destacados
- Better – Baauer (LUCKYME.): A 130 BPM, una de las sorpresas más agradables del chart. El productor de Harlem Shake reinventado con elegancia en clave dance/pop.
- Talk To You – ANOTR & 54 Ultra (NO ART): El track más rápido del chart a 132 BPM en Sol menor. El sello NO ART confirma su posición como uno de los más interesantes del underground house europeo.
- Ghost Town feat. Retrosonix – Purple Disco Machine (Sweat It Out): Cierre perfecto a 130 BPM. Seis minutos y veintiún segundos de nu disco cinematográfico que demuestra por qué Purple Disco Machine sigue siendo inalcanzable en su género.
El chart también da espacio a Endless High de Amirali (Mélopée Records) y la revisión de The Reflex sobre Palace Palace de Who's Who (Zagora), dos cortes que expanden el espectro sonoro hacia territorios más contemplativos y discotequeros clásicos respectivamente. Una selección impecable que confirma el gusto editorial de uno de los productores más relevantes de la escena actual.