Tres minutos con treinta y siete segundos abre el disco; siete cuarenta y nueve lo casi cierra. 'Where It Goes' y 'Chromium' son los polos de duración de 'Dreams Stretched Beyond', separados por más del doble de metraje, y ese salto dice más del álbum que cualquier ficha de género. Entre uno y otro, el tempo apenas se mueve: de 121 a 127 BPM, un margen de seis pulsaciones para diez pistas que Budakid etiqueta en cinco carpetas distintas -Melodic House & Techno, Deep House, Progressive House, Dance / Pop, Indie Dance-. El contraste no está en la velocidad, está en todo lo demás.
Las tonalidades trazan otra línea. El disco abre en modo menor -'Where It Goes' en Sol menor, 'Tannenheim' en La menor, 'Is No Ova' en Si menor- y solo empieza a virar al mayor pasada la mitad: 'Movin' On' en La mayor, 'Chromium' en Sol bemol mayor, 'Lovin' Sun' en Si mayor y el cierre, 'Igls', en Sol mayor. Es el mismo recorrido que Budakid describe fuera del tracklist: material grabado a lo largo de varios años en los Alpes austríacos, y 'Igls' no es un nombre inventado sino un pueblo real cerca de Innsbruck, a 870 metros sobre el nivel del mar. El álbum cierra donde, según cuenta el propio artista, se escribió.
El extremo más abierto es 'Endless', la única pista marcada como Dance / Pop en todo el tracklist, y su brevedad -4:19- contra los casi ocho minutos de 'Chromium' o los 6:18 de 'Dream Atlas' resume la tensión del disco: temas largos y en menor que se disuelven hacia atmósferas progresivas, y salidas más cortas y luminosas que devuelven el pulso a la pista de baile. 'Dreams Stretched Beyond' es el título de debut de Kevin Huizing en Flores, el sello que fundó para alojar precisamente ese tipo de material: el que no cabe en una sola categoría.
Fuentes: Electronic Groove · Resident Advisor