Hay un dato que delata cómo hay que leer este disco: 'My Sound' de Simoo corre a 154 BPM y ocupa la segunda posición, encajado entre un corte a 130 y otro a 126. Ningún set real haría ese salto. Este volumen no está pensado como viaje secuenciado sino como caja de herramientas: veinticinco cortes que cada DJ reordena según su noche.
Leída por tempo, la caja tiene una arquitectura nítida. Veintitrés de los veinticinco cortes viven entre 123 y 130 BPM, con dos mesetas que concentran la energía: nueve piezas a 128 —de 'Beat Me!' de Giovanni Zarzana a 'Phantom' de André Marcelo, que cierra el disco— y seis a 130, donde conviven '442' de Youbal, 'Layer The Kick' de KATWERK (ofc) y 'Neon' de Darkzii. Ese doble bloque es el motor peak time del lote: material intercambiable en tempo, hecho para sostener una hora larga casi sin tocar el pitch.
De 'Vai' a 154
La secuencia lógica se dibuja sola:
- Rampa de entrada (123-127): 'Vai' de Joe C marca el suelo a 123; 'Beat For Alexa' de Jim Naposhto (125) y los casi ocho minutos de 'Drop It Low' de Djonii a 127 —el corte más largo del conjunto— dan espacio para construir sin prisa.
- Meseta (128-130): el doble bloque central, con el único remix del lote —la relectura de Hector Diez sobre 'Constant Day' de Raul Pacheco— como cambio de textura sin mover el tempo.
- Válvulas de escape (140-154): 'I Can Feel It' de Tomazo a 140 y el propio 'My Sound' no pertenecen al cuerpo del disco; son salidas hacia territorios más rápidos para quien quiera rematar arriba.
El formato cuadra con el catálogo de Nothing But, un sello que mantiene en paralelo varias series de recopilatorios de tech house —Tech House Selections, The Biggest Tech House, la propia línea Peak— y que aquí lleva su vertiente peak time hasta el volumen dieciséis. El criterio no es narrativo sino de surtido, y este en concreto tiene el centro de gravedad clavado en 128 y las dos válvulas bien señalizadas: pocas veces un desorden resulta tan fácil de ordenar.
Fuentes: Beatport · Juno Download