Cuatro pulsaciones por minuto: eso es todo lo que separa el corte más pausado del más urgente en 'House Attack: Bassline Invasion, Vol.09'. Con dieciséis pistas encajadas entre los 122 BPM de 'Disco Cop' y los 126 de 'The More I', 'Another Love Affair' y 'Love Me', el tempo aquí no es terreno de contrastes sino de cohesión. Los extremos reales de este volumen de RH2 están en otra parte: en las duraciones, en el temperamento y en el reparto de voces.
Sol mayor en las dos puntas
El corte más largo es 'Shanti Voices' de J Nitti, 7:17 de desarrollo paciente; el más corto, 'Love And Music' de Venessa Jackson y Riccardo Fiori, despachado en 4:34. Y hay un guiño que une ambos polos: los dos suenan en sol mayor, la tonalidad más luminosa de un disco dominado por el modo menor, con doce de dieciséis cortes. Jackson, vocalista sudafricana con largo recorrido en el soulful house, es además una de las dos únicas voces acreditadas del lote; la otra, Veselina Popova, aparece justo al final en 'Say Something' de KPD, que cierra en el extremo lento —122 BPM— y en modo mayor: el disco no remata, baja la persiana con suavidad.
El otro eje enfrenta temperamentos. En una punta, el descaro funcional de 'Disco Cop' de Makito, el título más gamberro del set y compañero de tempo del cierre. En la contraria, la escuela clásica de 'Step Back (Deep Soul Mix)' de Darren Studholme: 7:02 en si menor a cargo de un productor afincado en Chipre con una larga carrera cruzando la contundencia del techno con la calidez del house más soulful.
Queda un contraste menos evidente: la apertura, 'Everytime' de Alex Inc, es el único corte del disco reinterpretado por una mano ajena, la de JayQbowski, frente a quince temas firmados por sus propios autores. Que la única relectura sea la puerta de entrada dice mucho de la lógica del volumen: variar la superficie sin tocar el pulso. Entre 122 y 126 todo es casa común; lo que cambia, y mucho, es quién la habita.
Fuentes: RA · Viberate