Hay fichajes que funcionan como declaración de intenciones. Josh Wink, el filadelfiano que fundó Ovum junto a King Britt en 1994 y firmó aquel 'Higher State of Consciousness' que pasó del medio millón de copias, aparece aquí con 'NGF': nada de ácido, sino un deep house en Fa menor a 124 BPM que se pliega sin resistencia al lenguaje de la casa anfitriona. Que alguien con un sello propio igual de treintañero se apunte al cumpleaños de otro dice tanto del invitado como del anfitrión.
El anfitrión es Freerange, la casa londinense que Tom Roberts y Jamie Odell —amigos de infancia; Odell sigue grabando como Jimpster— pusieron en marcha en 1996. Para celebrar las tres décadas han planteado una serie de 30 tracks de 30 artistas repartidos en cinco EPs que desembocarán en un boxset, y este primer volumen deja claro el criterio de selección: productores que moldearon el sonido del sello conviviendo con voces en ascenso.
Con el peso histórico cubierto por Wink, el resto del cartel se reparte los matices:
- Lovebirds aporta el respiro del lote: 'Janet Nice' baja el pulso hasta 114 BPM y se toma 7:29, la duración más generosa del volumen.
- Nacho Marco —Ignacio Marco en los créditos— sostiene el tramo medio con 'The Flying Fox', deep house en Si bemol menor a 123.
- Palm Skin Productions firma la única fuga del guion house: 'Shark Drunk' empuja hacia el techno hipnótico y marca el techo de tempo a 126.
- Philippa se queda con el único momento en modo mayor, 'Mixed Messages', también el corte más breve.
- Ralph Session es el único que no viene solo: 'Everything' acredita a Brandon Markell Holmes como invitado, único track del disco firmado a dos nombres.
Seis nombres y ninguno de relleno. Si los cuatro volúmenes restantes mantienen este equilibrio entre memoria y presente, el boxset final se leerá menos como ejercicio de nostalgia que como prueba de que el criterio de Odell y Roberts, treinta años después, sigue afinado.
Fuentes: Bandcamp · Wikipedia · Freerange Records