Cuatro pulsaciones por minuto separan el corte más rápido de 'Canarias VA' del más lento: entre los 132 BPM de 'Resonance', la apertura que firman a cuatro manos Samu Ramirez y Criss Rov, y los 128 de 'No Time To Talk' de Ricardo Espino apenas hay margen. Justo por eso los contrastes reales de este compilado viven en otra parte: en las duraciones, en las tonalidades y en la frontera entre minimal y tech house que el disco cruza una y otra vez.
'Flip That' contra 'Come Close'
El extremo más elocuente es el del minutaje. 'Flip That', de Cabanillas, se estira hasta los 6:27 y es además la única pieza en modo mayor de las siete: un Re mayor que rompe la cadena de tonalidades menores y da al tramo central un respiro casi luminoso. En la otra punta, 'Come Close' cierra el disco en 4:41, el corte más breve, firmado por Malgado. No es un nombre cualquiera: según Labelsbase, él mismo fundó Distortion, sello asentado en las Islas Canarias, activo desde 2018 y gestionado por FedeAliprandi. Que el jefe se reserve el cierre más corto y directo dice bastante del carácter de la casa.
Otras tensiones sostienen el conjunto:
- Tres cortes de minimal / deep tech frente a cuatro de tech house: la cara más contenida del disco choca con la más física, y la secuencia alterna ambas sin avisar.
- Dos colaboraciones —'Resonance' en la apertura y 'Bandida', de Edu Campos con Ayoze— contra cinco piezas en solitario; 'Bandida' y 'Come Close' comparten además Mi menor, un eco tonal entre el dúo y el fundador.
El título no es decorativo: la etiqueta opera desde el archipiélago y este VA se lee como una declaración de escena, una tanda de nombres por descubrir que conviven en un margen de tempo estrechísimo, obligados a diferenciarse por textura y no por velocidad. Ese es, al final, el contraste que mejor define al disco: uniformidad rítmica por fuera, personalidades enfrentadas por dentro.
Fuentes: Labelsbase