Cinco cortes y una escalera exacta: 126, 128, 128, 130, 130. 'Fresh Cuts Vol. 4' viene secuenciado como lo armaría un DJ prudente, y hay razón detrás: Dobar House nació en Zagreb en 2016 como noche de club a cargo de Tom Bug, uno de los DJs de house más solicitados de Croacia, y no se convirtió en sello hasta 2018. La cabina vino antes que el catálogo, y este volumen lo delata.
La apertura está resuelta de fábrica. 'Deep Addiction' de Fossillune —126 BPM, La bemol menor— es warm-up puro: deep house con seis minutos de margen para dejarlo respirar mientras la sala se llena. El bloque de 128 hace de puente: 'Jimbo' de Britanny Boys, el corte más corto del lote (5:01), es la herramienta rápida para subir un punto la energía, y 'Go Back' de Evan Rhodes devuelve la profundidad sin ceder tempo, útil cuando la pista todavía no pide el golpe.
Los dos 130 y cómo llegar
El peak vive al final: 'C'est La House' —la única colaboración del disco, Mateo Fritz junto a Vassalo (FR), y también el corte más largo con 6:16— y 'Get Funky' de Puhska, que cierra en Fa menor. Hay rutas armónicas concretas para llegar:
- 'Jimbo' y 'C'est La House' comparten Re menor: permite saltar de 128 a 130 sin fricción tonal si la noche pide adelantar el peak.
- 'Go Back' (Si bemol menor) empalma con naturalidad en 'Get Funky' (Fa menor), tonalidades vecinas en la rueda armónica.
- El orden publicado también funciona tal cual: ningún salto supera los 2 BPM.
Todo el volumen habita tonalidades menores, y esa paleta uniforme es su mejor argumento nocturno: se puede entrar y salir de estos cinco cortes sin romper el clima. Los nombres no llegan precedidos de currículum ruidoso, pero encajan con la vocación del sello croata —del deep house al tech house pasando por el disco, según su propia carta de presentación— y con la lógica de una serie que se llama, literalmente, cortes frescos: material de trabajo pensado para la pista antes que para la nota de prensa.
Fuentes: RA · Dobar House