De los dieciocho cortes que componen el primer volumen de la serie 'Cohesive Sounds' de Cohesive Music, cuatro cuentan casi toda la historia. El nombre de más peso llega en el tramo final: 'Mudskipper', colaboración entre Philth y Dunk. Philth es Phil Robinson, productor londinense de presencia habitual en Dispatch Recordings, con un contador que ya superaba las cien producciones en 2017 y un debut en largo, 'Moments In Time', publicado en 2019 por sugerencia de Ant TC1, jefe de Dispatch. Que un perfil así firme en el volumen uno de una serie recién nacida dice mucho de las aspiraciones de la casa: su corte se mueve en Fa menor sobre el pulso de 87 BPM que domina el disco —la lectura a medio tiempo de los 174 canónicos del género— y ejerce de ancla de credibilidad del lote.
Tres fugas del metrónomo
'War Torn', de Garzia, es la apuesta más ambiciosa en metraje: 5:36, casi un minuto por encima de cualquier otro corte, y en La bemol menor. En un compilado de duraciones contenidas —varios temas ni llegan a los cuatro minutos—, ese margen extra lo convierte en la única pieza con espacio real para desarrollarse.
'Grey Signal', de NRT:K, es la caída más brusca: etiquetado a 65 BPM y en Fa mayor, desploma la velocidad justo en el ecuador del disco, un frenazo que 'Spark it' (Leks y Silloh, a 133) revierte de inmediato en la pista siguiente. Y el cierre queda para 'Gang Signs', de Skulder & Mully: 116 BPM y Re bemol menor para despedir un disco anclado casi siempre a los 87. Entre la apertura de 'Coyote' (Serpnt con MAE 917, Mi menor) y ese final fuera de cuadrícula, Cohesive Music dibuja su volumen uno con una regla clara y sus excepciones calculadas: ficha un nombre con oficio para el centro del disco y reserva las sorpresas para los márgenes del tempo.
Fuentes: DJ Mag · Drum & Bass UK