Nothing But… Drum & Bass Floor Shakers Vol. 33: Quince detonaciones para la pista
La serie Nothing But… Drum & Bass Floor Shakers llega a su entrega número 33 con una compilación que justifica plenamente su título. Quince cortes que cubren el espectro completo del drum & bass contemporáneo: desde el half-step más oscuro y pausado hasta el neurofunk y el liquid más elaborado, pasando por texturas experimentales que confirman la salud creativa del género en 2024.
Un recorrido por los BPM y el sonido
Lo primero que llama la atención al analizar la compilación es su inteligente arquitectura de tempos. La mayoría de los tracks se mueven en el rango 86-88 BPM, territorio clásico del half-step y el bass-heavy D&B, donde la gravedad del bajo manda. Betaphonix abre con Lost In Space, un viaje espacial de 5 minutos con capas de sintetizador que se despliegan con calma hipnótica. Laroque firma The Karma Supra, uno de los momentos más maduros del set, con una estructura de más de seis minutos que construye tensión de forma magistral.
Amplex y su Run (3:39) demuestran que el impacto no requiere extensión: un corte compacto y directo al grano. Everybody Inside de Spyke añade un toque vocal que rompe la frialdad del conjunto, mientras que Haywire de Dan Guidance —con 7:36 de duración— es quizás el track más ambicioso del bloque lento, desplegando capas de tensión propias del techno más oscuro aplicadas al D&B.
El salto al neurofunk y más allá
A partir del track 6, la compilación muta. Synthagmatics sube los pulsos con Crepuscule a 109 BPM, una pieza crepuscular con atmósferas cinematográficas. El dúo Inztance & Volume None entrega Understory, seis minutos de drum & bass con influencias del jazz abstracto y el ambient. La dupla Minor Rain / Cell (Shaun Fraser) lleva la velocidad a los 129 BPM con Biomechanics y Below: neurofunk de manual, con bajos retorcidos y breakbeats quirúrgicos.
El bloque final regresa al groove: Stomach Behavior de Requiem a 84 BPM es puro movimiento hipnótico; Bank Smasha de Smiley Maxx a 113 BPM es el peak time de la compilación; y el remix de Candary sobre Triple Union de Z-NOX, con sus 13 minutos y 28 segundos, es la declaración de intenciones más radical de todo el volumen.
Tracks destacados
- Haywire – Dan Guidance: arquitectura sonora densa, oscura y envolvente. D&B con alma de techno.
- Below – Cell (Shaun Fraser): neurofunk preciso y devastador, Shaun Fraser en estado puro.
- Triple Union (Candary Remix) – Z-NOX: 13 minutos que justifican la compra del volumen entero.
- Bank Smasha – Smiley Maxx: el floor-filler definitivo del set, sin concesiones.
En definitiva, el Vol. 33 de Nothing But… Drum & Bass Floor Shakers es una referencia sólida para DJs y coleccionistas del género. Diversidad de subgéneros, producción cuidada y una selección que no decae. Obligatorio.